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10 términos jurídicos curiosos

¡Buenos días, compañeros! Hoy os traigo una entrada algo peculiar, aprovechando que acabo de terminar los exámenes de Derecho y aún conservo parte de información (dentro de un par de semanas ya veremos) de las millones de cosas que he tenido que estudiar este cuatrimestre. Entre tanto libro (y tanta falta de ortografía, dicho sea de paso), he de reconocer que he disfrutado enormemente aprendiendo términos jurídicos de esos que no salen en las películas (por muy americanas y fantásticas que sean) y que son tan curiosos en sí mismos que parece que están hechos para el deleite de traductores e intérpretes.

Precisamente con este fin último de haceros disfrutar aprendiendo vocabulario especializado, he hecho una pequeña selección de los términos que más me han llamado la atención durante mis sesiones (interminables) de estudio. En concreto, el recopilatorio está extraído del ámbito del Derecho de familia ya que he querido acotarlo centrándome en un campo que resulta bastante "familiar" (y nunca mejor dicho) incluso a profanos en la materia. Aquí os lo dejo:

1. Abolengo: patrimonio de los antepasados.

2. Conmoriencia: muerte de varias personas en el mismo tiempo con los consiguientes efectos en la sucesión hereditaria.

3. Cónyuge supérstite: el viudo o  la viuda, el cónyuge que sobrevive al otro. Este concepto es importante, sobre todo, cuando hablamos de sucesiones (quién hereda, qué hereda, en qué proporción...). 

4. Dote: conjunto de bienes que la mujer aporta al matrimonio, antes o después de su celebración, para contribuir al levantamiento de las cargas del matrimonio, o bien los adquiere por herencia, donación o legado de carácter dotal durante su vigencia. Prácticamente desaparecida, continúa utilizándose en Aragón, Baleares, Cataluña y Navarra.

5. Edad núbil: edad mínima que pueden tener las personas para contraer matrimonio. 

6. Esponsales: promesa de matrimonio que se hacen los futuros cónyuges recíprocamente. No produce la obligación de contraerlo aunque sí puede desatarse la de indemnizar los gastos realizados y las obligaciones contraídas en consideración al matrimonio prometido.

7. Impúber:  persona que no ha alcanzado la edad de la pubertad, aquella en que se adquiere la capacidad o facultad de procrear o concebir y que, por tanto, no podría contraer matrimonio.

8. Matrimonio putativo: aquel en el que concurre alguna causa de nulidad, pero que ha sido contraído de buena fe por lo que surte efectos civiles como si fuese válido mientras no se declare el vicio que lo invalida, y con posterioridad respecto al cónyuge o cónyuges de buena fe y siempre respecto a los hijos.

9. Uxoricidio: muerte causada a la mujer por su marido.

10. Velación: bendición nupcial que la Iglesia otorga a los desposados.


Espero que os resulte útil esta entrada y que pronto podáis utilizar alguna de estas "joyitas terminológicas" y sorprender a vuestros interlocutores con un registro más elevado del que solemos utilizar para hablar de cosas tan comunes, en ocasiones, como estas.

- "Necesitamos jóvenes investigadores" (aplausos)

Hace algunos días se celebró en Madrid la tercera edición de Uni-Ciencia, un evento de divulgación científica e innovación que reúne a expertos académicos en diversas materias para profundizar en las cuestiones que más llaman la atención de la sociedad. Este año lo hizo bajo el lema "Ciencia, ¿para qué?: la universidad responde" y la verdad es que en cuanto me llegó la información al respecto con esta preguntita (aparentemente sencilla), me animé a reservar la plaza (no sin antes pasarme unos minutos en pleno monólogo interior tratando de darle respuesta) y a echar un vistazo a su página web. A través de la misma, pude ver que el evento se organizaba en cuatro mesas distintas que daban con la clave de la pregunta original: "Para decidir mejor", "Para competir mejor", "Para pensar mejor" y "Para vivir mejor" (sinceramente, las respuestas que yo pensé para ella eran algo más vagas y típicas). 

Así, intrigada por la forma en la que abordarían una cuestión tan básica y tan poco reflexionada normalmente (ni con Doctorado, ni sin él), el 25 de abril acabé en la Biblioteca Nacional de España escuchando unas ponencias que me parecieron muy interesantes, y cuyos aspectos más llamativos/polémicos quiero abordar en esta entrada. Por ello, aunque personalmente recomiendo encarecidamente ir a Uni-Ciencia (yo intentaré repetir) ya que considero este evento una oportunidad para aprender y elaborarse opiniones propias, me gustaría compartir con vosotros algunas reflexiones (críticas) que extraje del mismo:

1. Mayoría masculina: ya me habían avisado de que en el mundo de la investigación pasaban estas cosas pero, de todas formas, no pude evitar llevarme la sorpresa cuando en la sala se hizo tan evidente la primacía de los hombres sobre las mujeres. Es cierto que hubo dos moderadoras pero tan solo tres ponentes invitadas (y doce ponentes invitados)... Esta mayoría se puso igualmente de manifiesto entre los oyentes y, sin entrar a emitir juicios de valor, simplemente diré que me parece un dato cuanto menos curioso.

2. Reivindicaciones continuas al carácter científico de las Ciencias Sociales: esto me hubiera parecido de lo más normal del mundo si no hubiera sido porque en ninguna mesa se hizo mención a las Humanidades. Por supuesto que se habló de la Física, la Química, las Matemáticas, la Tecnología, la Informática y otras materias cuya cientificidad, afortunadamente, no se pone en duda. Así que solo faltó que se hablara, aunque fuera de pasada (con mayor detenimiento quizá hubiera sido mucho pedir), de las Humanidades (y eso que más de un ponente guardaba relación estrecha con las mismas). Me hubiera encantado cualquier mínima alusión a ellas.

3. Quejas repetidas sobre la infravaloración de la figura del científico: me resultó especialmente gracioso este aspecto abordado en varias ocasiones a lo largo de las conferencias puesto que me hizo pensar que no daba ni una eligiendo mi trayectoria profesional (primero traductora e intérprete, después traductora e intérprete especializada en los Servicios Públicos y ahora doctoranda).  Pero ya aparte de esta ironía que me tomé de buen humor, no pude resistir la tentación de formular una pregunta al ponente que tanto había insistido en el tema. Así pues, le pregunté si pensaba que de esa infravaloración también era en parte responsable el propio colectivo científico. En este sentido le expliqué que me parecía extraño que en las universidades apenas se nos hablara del Doctorado como salida profesional y le comenté, que desde mi punto de vista, tenían que ser los propios investigadores/científicos los que otorgaran el valor suficiente a esa forma de vida. El ponente me respondió algo así como que no consideraba necesario captar a alumnos para que se dedicaran a la investigación ya que, normalmente, eran los brillantes los que tomaban esta decisión por voluntad propia. Además, me dijo que la situación económica en este campo era pésima y que, por tanto, no tenía sentido ofrecer algo para lo que no hay becas. Terminó su respuesta sepultando mis ilusiones (y seguro las de algún otro oyente más) con la siguiente frase: "No tenemos una actitud muy positiva sobre esto, según está todo". En fin, creo que se equivocó con esta actitud de lleno (lo que me lleva al cuarto y último aspecto que quiero comentar).

4. "Necesitamos jóvenes investigadores": este punto da nombre al título de mi entrada y es, en mi opinión, el más relevante (y doloroso de todos). Esta cita textual se utilizó en varias ocasiones durante la jornada (poniéndome de un humor de perros). Se utilizó incluso para cerrar la última mesa redonda, provocando un aplauso generalizado entre el público. Sobre ello puedo hacer varias críticas/reflexiones/apreciaciones. La primera de ellas es que en la sala no había demasiados oyentes jóvenes, por lo que se debería considerar quizá la forma de llegar a ellos para próximas ediciones (si se les quiere dar la misma importancia que predican las palabras de la cita textual analizada). La segunda es que entre los ponentes tampoco había ningún investigador joven, de esos que están acabando su Tesis o se acaban de doctorar  (y que aunque no tienen curriculum tan espectaculares se merecen una oportunidad dentro del colectivo competitivo para el que trabajan). La tercera es que actitudes desalentadoras o pasivas como la citada en el punto anterior no ayudan nada a esta situación. La cuarta es que el sistema actual no facilita el acceso de jóvenes a la investigación (recortes, requisitos excesivos para un puesto en la universidad, etc.), por lo que son los veteranos los que tienen que ayudarnos a los más novatos a cambiar una jerarquía injusta y desproporcionada, y en su defecto, al menos a valorar nuestros esfuerzos. Y la quinta y última es que los aplausos siempre gustan pero quizá habría que buscarlos entre los aludidos en esa frase, los jóvenes.

En fin, espero que esta entrada os haya servido para labraros vuestras propias reflexiones (las mías no pueden ser más evidentes) y, sobre todo, para que NO os desaniméis por muy negra que veáis u os pinten la situación. De todo se aprende, ¿no? (hasta de las respuestas que a uno no le gusta oír).

La Guardia Civil habla (sobre la TISP)

Empiezo esta mañana de lunes compartiendo con vosotros una pequeña entrevista que tuve la oportunidad de realizar, hace algunos días, a una persona de la Guardia Civil que está en estrecho contacto con los traductores/intérpretes que trabajan para este cuerpo. La verdad es que acudí a ella para sacar información que pudiera serme útil para la Tesis (sobre los medios de comunicación, la visibilidad en ellos y otras cuestiones en esta línea) pero al final quise plantearle también otras preguntas más generales y aprovechar el contacto para conocer mejor este "mundo" tan concreto de la TISP.

La identidad de la persona es confidencial (que una no quiere líos) pero sí que puedo deciros que me interesé especialmente por ella ya que ha aparecido varias veces en los medios de comunicación, por lo que quise saber qué opinaba alguien con este perfil de la presencia mediática de los traductores/intérpretes en los Servicios Públicos. Esta es la entrevista completa:

1. ¿En qué casos concretos suelen requerir los servicios del traductor/intérprete? 
En la toma de diligencias, como asistencia a denuncias de víctimas, asistencia a la declaración de detenidos, traducciones de intervenciones telefónicas, traducciones de información en teléfonos móviles, notas, cartas...

2.  ¿Cuáles son las lenguas de trabajo más demandadas? 
Inglés, francés, árabe (concretamente el marroquí), rumano y después el resto de lenguas de los países del Este.

3. ¿Podría decirme qué habilidades considera que ha de tener un traductor/intérprete que trabaje para la Guardia Civil?  
Rapidez en la traducción e interpretación de lo traducido porque los delincuentes nunca dicen las cosas directamente, hablan siempre con doble sentido (por ejemplo, a los gramos de cocaína los llaman pollos).

4. ¿Utilizan algún criterio específico de contratación (formación, experiencia, recomendaciones, etc.)? 
Sobre todo formación, porque después de traducir las diligencias policiales necesarias, hay que ir al Juzgado para defender esas diligencias y su traducción.

5. ¿Tienen en cuenta el sexo del traductor/intérprete en casos como los de asistencia lingüística a una víctima de violencia de género? 
No.

6. ¿Tienen algún indicador para medir la competencia del traductor/intérprete al realizar su labor? 
No, solo la formación y la disponibilidad, ya que hay veces que es necesario su asistencia fuera de las horas de contratación.

7. ¿Han detectado en alguna ocasión que el traductor/intérprete no ejercía sus funciones de manera correcta? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo?  
No.

8.  ¿Cree que es una figura profesional lo suficientemente (re)conocida? 
No, es un trabajo difícil y arduo.

9. ¿Podría decir si, desde su punto de vista, las intervenciones en la Guarda Civil del traductor/intérprete están bien remuneradas? 
Se ajusta a la legislación vigente, ya que son contratados para casos u operaciones concretos.

10.  ¿Opina que los medios de comunicación otorgan el valor que se merece a este profesional?
No.

11. ¿Considera que esta figura no es tan “mediatizada” como, por ejemplo, la de los guardias civiles o policías por alguna razón?  
Bueno, no puede ser igual, ya que quien dirige a los traductores son los instructores de las diligencias y quien procede a realizar las detenciones son los investigadores. Hay que reconocer que si no tenemos traductores no sabemos qué dicen las personas extranjeras implicadas, pero ellos no dejan de traducir lo que se les ordena, no están en todo el proceso de la operación.


¡Espero que la hayáis disfrutado y hayáis sacado vuestras propias reflexiones al respecto!

El estrés: ¿tan malo como lo pintamos?

No hay ser humano en el mundo que no se haya quejado de lo estresado que está en algún momento de su vida (sobre todo si es traductor/intérprete y le han solicitado un encargo imposible que aceptó en un estado de ebriedad mental pasajero al que maldecirá incesantemente). El estrés nos acecha a diario y, sin embargo, apenas sabemos nada sobre esa sensación que tanto criticamos cuando se nos manifiesta. Si solo somos capaces de ver el estrés como algo negativo es porque no tenemos idea de gestionarlo (correctamente). Esta tensión que queremos hacer desaparecer siempre que emerge tiene también efectos positivos en nosotros, algo que es importante conocer para sacarle el máximo partido a las situaciones de angustia más extremas que atravesemos.

Son muchos los estudios que han demostrado que si los seres humanos careciéramos de estrés, no podríamos sobrevivir durante mucho tiempo. Esta afirmación tan rotunda asusta, ¿verdad? Sobre todo cuando vivimos empeñados en eliminar el estrés de nuestras vidas sea como sea (tilas, yoga, psicoterapia, valerianas en grandes cantidades, etc.). Por tanto, lo ideal es simplemente aprender a vivir con él (y a sobrevivir a él), gestionándolo adecuadamente.

Si nos ponemos a pensar en ello, cuando el estrés nos invade parece que tenemos una energía brutal que a menudo utilizamos de forma incorrecta para irritarnos al máximo, llorar a pleno pulmón y repetirnos que no podremos conseguir resolver nunca esa situación que nos ha llevado a estar así (lo que nos hace seguir llorando a pleno pulmón). No pensamos con claridad y nos bloqueamos. Sin embargo, documentación científica al respecto ha probado que si logramos transformar esa energía negativa en positiva y sentimos cierta motivación para enfrentarnos al desafío estresante planteado, aumentan nuestras posibilidades para solucionar el problema incluso en la mitad de tiempo y ¡haciendo otra serie de cosas a la vez! Este estrés positivo se llama eustrés (es el que todos queremos pedirnos para Reyes), una combinación de  adrenalina, noradrenalina, dopamina y serotonina. El eustrés nos va a ayudar a superar los obstáculos con mayor facilidad ya que agudiza nuestro intelecto y pone en marcha en nosotros emociones como la ilusión, la confianza, el aguante y la serenidad.

No obstante, el eustrés no puede durar eternamente (muy a nuestro pesar) y tras noventa minutos “activado” se convierte en distrés, el cual produce sensación de agotamiento, falta de concentración y acaba con las hormonas antes citadas para dar paso al cortisol (es lo que conocemos coloquialmente como “bajona”, vaya).

Curiosamente, investigaciones recientes han afirmado que el eustrés y el distrés son necesarios en su correcta combinación (no podemos vivir solo del eustrés por mucho que queramos). El problema está, como ya anunciamos al principio, en que nuestro estrés sea siempre negativo… Ahí falla entonces algo.

Relacionando este tema con la Traducción e Interpretación y, concretamente, con la TISP hay que poner de manifiesto (aún más) la enorme importancia que tiene que los traductores/intérpretes tomen en consideración el poder del estrés. Estos profesionales que desarrollan su labor en los Servicios Públicos han de hacer frente al contacto directo con los usuarios que requieren sus servicios o a situaciones que tienen un mensaje de gran impacto emocional, por lo que hay miles de factores estresantes que entran en juego.

Es cierto que hay muchísimos trabajos de investigación que versan sobre el estrés y sus repercusiones en el traductor/intérprete (en los Servicios Públicos o no) pero gran parte de ellos lo hace desde el enfoque de la necesidad de erradicarlo y yo, personalmente, creo que no es el más adecuado. En mi opinión, todos ellos deberían hacer mayor hincapié en la afirmación de que no podemos vivir sin estrés ya que esto nos haría ver a nuestro enemigo de otra forma totalmente distinta, asumiendo que no tiene sentido combatirlo pero sí lo tiene aliarnos con él en la batalla.

Si después de leer esta entrada os decidís a estrechar lazos con vuestro estrés… ¡Suerte!

Un año lleno de cambios

Hace 1 año ya que creé este blog. Era una simple iniciativa de las que proponía en mi Trabajo Fin de Máster para mejorar la visibilidad de la TISP en los medios de comunicación y social media e intentar propiciar, a través de un mayor (re)conocimiento de la misma, que adquiriera el estatus de profesión. Todo esto era una mera hipótesis al principio, yo no tenía ni idea de cómo podrían salir las cosas. De hecho, cuando lancé la primera entrada, dudaba incluso de que alguien se interesara en leerla (aparte de mis familiares y buenos amigos obligados por mí). Esto de la blogoesfera no terminaba de convencerme, siempre aparecía algún problema técnico dispuesto a sacarme de quicio y sentía que se me escapaba el tiempo cada vez que me ponía a escribir algo (también es verdad que suelo entretenerme con cualquier cosa una vez que estoy conectada a Internet).

Sin embargo, cuando empecé a comprobar que mi hipótesis era correcta, que había una mayor concienciación sobre esta actividad, que se hablaba de ella en redes sociales, que la gente se interesaba por saber un poco más al respecto y, en definitiva, que entre todos podíamos hacer algo por cambiar la realidad de la TISP, empecé a valorar este blog como se merecía (el blog y a todo lo que había detrás de él).

Ha pasado un año y he podido ver que el estado de cuestión de la TISP, al menos a nivel de sensibilización, ha cambiado positivamente una barbaridad. Su presencia mediática ha aumentado considerablemente aunque aún no se terminen de usar los términos correctos en la prensa al hablar de este campo (ya sabéis que lo de "traductor/intérprete" es una guerra perdida con los periodistas y "jurado/jurídico/judicial" ni os cuento). Incluso la Revista Traditori ha dedicado el número 3 a la TISP, un auténtico logro. Por otro lado, en Twitter, Facebook, Youtube u otros blogs también hay movimiento (¡y más tiene que haber todavía!). Además, ya lejos de los propios medios de comunicación y social media, puedo contaros como primicia que en el X Aniversario de Asetrad habrá una mesa redonda dedicada a algunos aspectos concretos de la TISP. ¡Todo esto solo puede significar que vamos por el buen camino!

Igualmente, he podido ver cómo cambiaba mi vida a lo largo de este año. Ese Trabajo Fin de Máster que me llevó a poner en funcionamiento este blog y otras iniciativas, se ha convertido ahora en una Tesis Doctoral (que espero terminar algún día). He tenido la oportunidad de dar clases en el Máster del que fui alumna y de seguir desarrollando proyectos en la misma línea, como  la Global E-Party en TISP (y otros que tengo aún pendientes). Además, he conocido a gente muy interesante gracias a este blog con los que he hablado de temas profesionales pero también personales (he hecho amigos, vaya) y he disfrutado enormemente con las reacciones de la gente al leerme.

En resumen, hoy lanzo esta entrada para hacer balance de un año de esfuerzos (míos y vuestros). También estreno diseño y lo hago con mucha ilusión. Ya os he contando antes que inauguré el blog sin saber que acabaría siendo tan importante para mí. Ahora que sí lo sé, me apetecía hacerlo totalmente a mi gusto y, bueno, esto que veis es el resultado. 


GRACIAS por seguir este blog y hacer posibles muchos de estos cambios.

Preguntas frecuentes sobre TISP para echarse a temblar

Terminados mis exámenes de Derecho (me parece mentira haber sobrevivido a ellos), vuelvo a la carga con una nueva entrada para recoger las preguntas más frecuentes sobre la Traducción e Interpretación en los Servicios Públicos que me han ido llegando últimamente y que, en general, se plantean dentro de este ámbito. Como podéis imaginar, es la época en la que mucha gente tiene que elegir un máster o simplemente cómo enfocar su vida así que llegan las histerias, acompañadas de miles de dudas existenciales. Esas dudas se materializan en preguntas nada sencillas que a uno le hacen temblar lo más grande porque la única respuesta que puedes darles es totalmente personal y, por tanto, subjetiva. No obstante, por si eso pudiera serviros en cierto modo a alguno de vosotros que os encontráis en este periodo complicado, reproduzco por aquí esas preguntas tan comunes con las respuestas que yo suelo dar (ojo con esto que no deja de ser un punto de vista como cualquier otro)...

¿Si hago un Máster, un título propio o un curso en TISP podré encontrar trabajo?
Desde mi punto de vista, formarse en TISP únicamente con la idea de tener mayores salidas laborales es un error. Actualmente, ¿qué estudios te garantizan un trabajo (un buen trabajo, poniéndonos algo más serios)? Teniendo en cuenta esta pregunta, está claro que no se le puede exigir mucho más a una profesión que todavía es emergente (ni a esa ni a ninguna por muy arraigada que esté a día de hoy). Yo siempre digo que ir con esas miras (aunque sean inevitables) pueden causar frustración y ser un impedimento para disfrutar de todo lo que puede llegar a aportar una especialidad como la TISP. Esta especialidad, por el estado en el que se encuentra, es sobre todo vocacional. De todas maneras, nunca se puede juzgar si al formarse en ella uno podrá encontrar trabajo porque eso nunca se sabe (anda que la vida no da sorpresas). Por todo esto, siempre digo que si uno se pone a estudiar TISP que no se ciegue en que después de ello habrá un contrato esperándole (que ojalá), sino en que eso puede pasar y mientras tanto, tiene la oportunidad de aprender cosas muy especiales.

¿Se puede vivir de la TISP?
Se puede, aunque depende del ideal de cada uno para hacerlo. Si uno consigue un puesto fijo en algún Ministerio, por ejemplo, no habría problema. Sin embargo, si uno espera vivir de sus intervenciones para hospitales, centros educativos y administrativos o comisarías de policía, probablemente sí lo hubiera porque eso siempre es y será algo intermitente. También uno puede vivir de la docencia en TISP (dando clases en un máster, impartiendo cursos de formación determinados, etc.), de la investigación (por medio de becas durante un tiempo) o de la interpretación telefónica en alguna empresa; pero en estos casos y en el segundo, es evidente que hay que compatibilizarlo con algún otro trabajo. Como dije anteriormente, esta especialidad es principalmente vocacional, algo que no debe echaros para atrás si queréis meteros en ella pero sí haceros conocer mejor la situación real.

¿Fuera de España cómo está este tema?
En el extranjero hay países bastante más desarrollados en este ámbito que España como pueden ser Canadá, Reino Unido, Estados Unidos, Australia o Suecia. No obstante, ese desarrollo no garantiza que uno pueda llegar allí y encontrar trabajo porque para cada puesto habrá unos requisitos determinados (incluso las propias empresas que externalizan los servicios de TeI imponen los suyos). Por otro lado, Italia, Portugal o Grecia son de los países menos concienciados a este respecto así que si pensáis emigrar para dedicaros a la TISP cuidado con la elección que hacéis.

¿Es mejor el Máster en TISP de La Laguna o el de la Universidad de Alcalá?
No puedo juzgar si es mejor uno u otro porque nunca he hecho el de La Laguna ni he conocido a nadie que lo haya hecho, por lo que no puedo comparar con fundamento. Lo que sí puedo decir es que el de La Laguna no es un Máster Oficial y, por tanto, el reconocimiento no es el mismo. De esta forma, si alguno de vosotros queréis hacer el Doctorado (no necesariamente ya), tendríais una puerta cerrada desde el primer momento. Más allá de esta reflexión superficial, no puedo mojarme.

¿Merece la pena gastarse tanto dinero para estudiar el Máster de la Universidad de Alcalá?
Esta es la pregunta que más temblores me produce.... Desconozco la situación personal de cada uno y también la opinión que podrá tener del Máster cuando lo termine. Según tengo entendido, todos los másteres tienen el mismo precio aproximadamente (por la dichosa subidita de tasas), por tanto, el planteamiento que debería hacerse quizá es si estudiar un máster (cualquiera). Ya aparte de eso, sí que puedo deciros que mi opinión al respecto es bastante positiva, de hecho, sigo con mi Doctorado en TISP porque me apasiona esta especialidad por encima de las otras. Sois vosotros los que tenéis que hacer varias valoraciones y tomar, finalmente, la difícil decisión.

¿Hay líneas de investigación suficientes para hacer un Doctorado en TISP?
Las hay a montones. Como es un campo relativamente reciente, todavía queda mucho por investigar: planes de estudio, estado de la cuestión en España y otros países, habilidades del traductor/intérprete en los Servicios Públicos, análisis contrastivo con cualquier otra especialidad de la TeI, impacto emocional, diseño de un glosario terminológico, etc. Estos son algunos ejemplos que me han ido viniendo a la cabeza sin más. Yo, sin ir más lejos, estudio la presencia mediática de la TISP en la Red analizando los discursos que hay al respecto. Como veis, en este campo caben investigaciones muy diversas.

¿Qué pasa con la noticia publicada por El País el pasado 13 de febrero "El eterno problema del inglés"?
Esta pregunta se va un poco de la línea de las anteriores pero parece estar en boca de todo el colectivo estos últimos días así que también he decidido incluirla. Lo que pasa, en mi opinión, es que se ha producido una cadena de errores. Por un lado, el sistema que no funciona bien y no proporciona la documentación adecuada para que los intérpretes desarrollen correctamente su trabajo. Por otro lado, la empresa externalizadora no presiona a ese sistema, quizá, para que sus trabajadores ejerzan su función de manera competente (y responsabiliza de todo al sistema sin asumir su parte de culpa) y, por último,  la intérprete no rechaza el encargo de interpretación o lo para cuando ve que no va a poder cumplir el principio ético de la profesionalidad. La verdad es que es una pena que solo salgamos en los medios de comunicación cuando nos equivocamos y no aparezcamos ni por asomo en ellos cuando, por ejemplo, se consigue detener a una banda de narcotraficantes de origen X, porque la policía no habla todos los idiomas del mundo, ¿verdad? ¿Dónde está el intérprete entonces? En fin, seguro que esa chica ha tenido varios aciertos en su vida profesional y, sin embargo, tendrá que aguantar ser juzgada por un error. Yo solo espero que después de toda la polémica se reconsidere el marco (pésimo) de trabajo en el que se desenvuelve actualmente el intérprete en los Servicios Públicos, las funciones que realiza (y cómo las ha de realizar) y la importancia que tiene en la sociedad.


Bueno, pues básicamente estas son las cuestiones sobre TISP que acechan a muchos futuros compañeros de profesión y que a mí me hacen temblar (y sudar) enormemente. Espero que os sean de ayuda. Yo me despido para estudiar un ratito Derecho, que de aquí a nada ya vuelvo a estar de exámenes...

 
Carmen Cedillo Corrochano © 2012 | Designed by Rumah Dijual